expertvin
·Informativo

¿A qué temperatura hay que servir el vino tinto?

Respuesta rápida

La temperatura ideal de servicio para el vino tinto varía según el estilo: los tintos ligeros y afrutados (Beaujolais, Pinot Noir ligero) se sirven entre 14 y 16°C; los tintos de cuerpo medio entre 16 y 18°C; y los tintos poderosos y con crianza entre 17 y 19°C. Nunca más de 20°C, aunque la tradición diga 'temperatura ambiente'.

Respuesta detallada

«A temperatura ambiente» es uno de los consejos de servicio más mal interpretados del mundo del vino. Cuando esa recomendación se formuló por primera vez en los manuales de servicio del siglo XIX, la «temperatura ambiente» de un castillo bordelés o de una bodega española era de 16-18°C. Hoy, la «temperatura ambiente» de un piso urbano con calefacción central puede ser de 22-24°C —una diferencia que arruina completamente la experiencia de beber un gran vino tinto.

A temperaturas demasiado altas, el alcohol del vino se vuelve perceptible y dominante (el aroma de alcohol «tapa» los aromas de fruta y especias), los taninos parecen más ásperos y el vino pierde frescura y tensión. A temperaturas demasiado bajas, los aromas quedan bloqueados (la volatilidad de los compuestos aromáticos disminuye con el frío), los taninos parecen más griposos y el vino aparece cerrado y sin expresión.

Las temperaturas ideales por estilo: Beaujolais, Pinot Noir joven, Schiava, Zweigelt —los tintos más ligeros y afrutados— se sirven entre 12 y 15°C. Pueden incluso disfrutarse ligeramente refrescados (10-15 minutos en nevera) especialmente en verano. Los tintos de cuerpo medio (Rioja joven, Bierzo, Chinon, Barbera) entre 15 y 17°C. Los grandes tintos con crianza —Rioja Reserva y Gran Reserva, Ribera del Duero, Barolo, Burdeos— entre 17 y 19°C. Servidos más fríos primero, irán subiendo gradualmente de temperatura en la copa, que es siempre la dirección correcta: mejor subir que bajar.

En la práctica española, el consejo más útil es este: en verano, mete el tinto 20-30 minutos en la nevera antes de servirlo. En invierno, sácalo de la bodega 30 minutos antes. Y si la temperatura en boca te parece correcta —si sientes el vino expresivo, ni frío que lo cierra ni caliente que lo aplana— es que está bien servido.

Available in

FAQ