expertvin
·Informativo

¿Cómo catar un vino como un profesional?

Respuesta rápida

La cata profesional sigue el método VOS: Visual, Olfativo, Gustativo. Se analiza el color y la limpidez, luego se identifican los aromas en la copa, y finalmente se evalúan las sensaciones en boca: dulzor, acidez, taninos, cuerpo, alcohol y longitud. Con práctica y atención, cualquiera puede desarrollar estas habilidades.

Respuesta detallada

Catar vino como un profesional no significa tener un paladar sobrenatural ni haber nacido con un don especial. La cata es una disciplina aprendida, sistemática y sensorial que cualquier persona puede desarrollar con práctica y método. El mayor secreto de los grandes catadores no es su nariz privilegiada: es su memoria olfativa entrenada y su vocabulario para traducir sensaciones en palabras.

El entorno importa. Un catador profesional trabaja en un ambiente neutro: sin perfumes, sin humo, sin olores de cocina, con luz natural o neutra, y a temperatura de sala (20-22°C). La copa debe ser de cristal fino, sin color, con forma en tulipa. Una copa sucia o con rastros de detergente puede arruinar la percepción de cualquier vino.

La secuencia es la siguiente. Primero, sirve el vino hasta un tercio de la copa como máximo —el espacio es necesario para que los aromas se concentren. Observa el color inclinando la copa: la intensidad y los tonos revelan la variedad, la edad y la crianza. Un tinto con reflejos teja ya está en madurez; un blanco con tonos dorados profundos ha evolucionado o tiene paso por madera.

Agita la copa con movimiento circular y acerca la nariz: primero sin agitar (aromas más volátiles, florales), luego tras la oxigenación (aromas más complejos y profundos). Identifica al menos tres aromas concretos —no vale decir «huele a vino», hay que ser específico: «cereza negra, vainilla, regaliz».

En boca, toma un sorbo y deja que el vino cubra toda la superficie lingual. Algunos catadores «mascan» el vino ligeramente para oxigenarlo. Evalúa en secuencia: dulzor (punta de lengua), acidez (laterales), taninos (encías y mejillas), cuerpo (sensación de densidad), alcohol (calor), y finalmente el finish —¿cuántos segundos o caudales persiste el sabor tras escupir o tragar?

En el sistema de puntuación de la Guía Peñín (la referencia española), los vinos con más de 90 puntos son excelentes y los de 95+ son excepcionales. Pero el verdadero placer de catar profesionalmente es ir más allá de los números: entender el vino, su historia, su terruño y el momento en que se disfruta.

Available in

FAQ