¿Cómo guardar los vinos de inversión?
Respuesta rápida
Los vinos de inversión deben almacenarse en condiciones controladas: temperatura constante entre 12 y 14°C, humedad relativa del 70-80%, ausencia de luz directa y vibraciones mínimas. Las opciones son la bodega particular, el armario climatizado de alta gama o el almacenamiento profesional en un entrepôt climatizado.
Respuesta detallada
El vino de inversión —ese Grand Cru de Borgoña, ese Premier Grand Cru Classé de Burdeos o ese Barolo de gran añada que has comprado no solo para beberlo sino también como activo financiero— merece una atención especial en cuanto a las condiciones de almacenamiento. Un error en la conservación puede reducir drásticamente el valor y la calidad del vino en cuestión de meses.
Las condiciones ideales de almacenamiento del vino son: temperatura constante entre 12 y 14 grados centígrados (las variaciones de temperatura son el mayor enemigo del vino, especialmente las oscilaciones bruscas entre verano e invierno), humedad relativa del 70 al 80% (para mantener el corcho hidratado y hermético, evitando la evaporación y la contaminación del vino), ausencia total de luz directa (especialmente ultravioleta, que acelera las reacciones de oxidación), vibraciones mínimas (que perturban el sedimento en los vinos con crianza larga) y posición horizontal de las botellas con corcho de corcho natural (para mantener el corcho húmedo).
Las opciones concretas son varias. La bodega particular tradicional —enterrada, sin calefacción, con humedad natural— es la solución ideal si la temperatura se mantiene estable entre 10 y 15 grados. El armario climatizado de alta gama (Liebherr, Eurocave, Artevino) es la solución más práctica para el aficionado urbano: permite controlar temperatura, humedad e iluminación de forma precisa, con capacidades que van de 40 a más de 300 botellas. Para colecciones importantes (más de 300 botellas) o para el vino de inversión de alto valor, el almacenamiento en una bodega profesional climatizada (también llamado entrepôt o cave en consignation) es la opción más segura: el vino se guarda en condiciones perfectas y en algunos casos puede ser comprobada la procedencia (provenance) para los seguros y la reventa.
El mercado del vino de inversión ha crecido enormemente: índices como el Liv-Ex Fine Wine 1000 muestran que los grands vins de Borgoña y Burdeos han superado históricamente la rentabilidad de la bolsa en períodos largos.