¿Hay que decantar un vino joven?
Respuesta rápida
Sí, muchos vinos jóvenes se benefician enormemente de una decantación breve de 20 a 45 minutos. El contacto con el aire suaviza los taninos verdes, libera los aromas bloqueados y hace el vino más expresivo y armonioso desde el primer sorbo.
Respuesta detallada
La decantación no es solo para vinos viejos con sedimento: los vinos jóvenes, sobre todo los tintos potentes y con taninos marcados, pueden transformarse radicalmente tras unos minutos en decantador. Esta práctica, bien conocida entre los catadores y sommeliers, es quizás el secreto mejor guardado de la enología doméstica.
Cuando un vino tinto joven —un Rioja Crianza recién salido de la bodega, un Ribera del Duero de dos años, o un potente Monastrell de Jumilla— se descorcha y se sirve directamente, puede mostrarse cerrado, áspero y con taninos que aprietan el paladar de forma desagradable. Esto ocurre porque el vino ha estado meses o años sin apenas contacto con el oxígeno, en una especie de «letargo» aromático.
El oxígeno actúa como un despertador aromático: suaviza los polifenoles, integra el alcohol y permite que los compuestos volátiles se liberen hacia la copa. Este proceso, llamado «apertura» o «aireación», puede tardar entre 20 minutos (para vinos de cuerpo medio) y 2 horas (para vinos muy tánicos y concentrados como un Priorat joven o un Toro de guarda).
La mejor técnica es verter el vino en el decantador desde cierta altura, creando una cascada que maximiza el contacto con el aire. Si no tienes decantador, un jarrón limpio, una jarra de agua o incluso un vaso ancho y profundo cumplen la misma función de forma eficaz.
Un pequeño truco que usan los expertos: sirve una copa antes de decantar y otra después de 30 minutos. El contraste es a veces sorprendente: el mismo vino parece más redondo, más largo en boca y mucho más expresivo. Esta pequeña experiencia pedagógica convierte cualquier sobremesa en una pequeña cata de descubrimiento.
Los vinos blancos muy aromáticos (como un Verdejo joven o un Albariño) también pueden beneficiarse de una breve aireación, aunque el tiempo debe ser mucho más corto: 10-15 minutos como máximo, para no perder su frescura característica.