expertvin
·Informativo

¿Qué es el desfangado en la elaboración del vino?

Respuesta rápida

El desfangado (débourbage en francés) es una etapa de la vinificación del vino blanco que consiste en dejar reposar el mosto durante horas o días para que las partículas sólidas en suspensión —restos de hollejo, tierra, pepitas— sedimenten en el fondo del depósito antes de fermentar.

Respuesta detallada

El desfangado es uno de esos términos técnicos de la enología que esconden una operación fundamental y de una lógica elemental: antes de fermentar el mosto, hay que limpiarlo. Pero detrás de esta simplicidad aparente se esconde una de las decisiones más importantes que toma el enólogo al elaborar un vino blanco.

Cuando las uvas blancas se prensan, el zumo obtenido no es limpio: está cargado de partículas en suspensión de muy diversa naturaleza. Los «fangos» o borras gruesas incluyen restos de tierra del viñedo que quedaron adheridos a los racimos, fragmentos de hollejo y pulpa, trozos de pepita rotos durante el prensado, y residuos de polvo o de productos fitosanitarios. Si estas partículas fermentan junto al mosto, producen aromas indeseables: notas herbáceas, amargas, terrosas o incluso a reducción.

El proceso de desfangado es simple en concepto: tras el prensado, el mosto se introduce en un depósito y se deja reposar durante 12-24 horas a temperatura muy baja (entre 5 y 10°C) para ralentizar el inicio de la fermentación y facilitar la sedimentación. Las partículas más pesadas caen al fondo por gravedad, dejando el mosto superior más limpio y luminoso. Este mosto limpio se trasiega (transfiere) a otro depósito para comenzar la fermentación, dejando los fangos en el fondo del primero.

Existen variantes más modernas y eficientes: la flotación (donde se inyecta gas nitrógeno para que las partículas suban a la superficie y se eliminen), la centrifugación y la filtración. Sin embargo, el desfangado estático clásico sigue siendo el preferido de los enólogos de calidad por su suavidad y respeto por los aromas del mosto.

El dilema del enólogo está en la intensidad del desfangado: un mosto excesivamente limpio puede fermentar de forma más lenta (las levaduras necesitan algunos nutrientes presentes en las borras) y producir vinos excesivamente neutros y sin carácter. Por eso, muchos elaboradores de alta gama optan por un desfangado moderado, dejando cierta turbidez controlada que aporta complejidad y textura al vino final. Esta elección refleja la filosofía del bodeguero: precisión versus expresividad.

Available in

FAQ