¿Qué es el Mourvèdre?
Respuesta rápida
El Mourvèdre —conocido como Monastrell en España— es una cepa tinta de origen ibérico, protagonista de Bandol (Francia) y de las DOs murcianas y valencianas. Da vinos de gran cuerpo, con aromas intensos de fruta negra, especias, carne asada, cuero y notas animales, con una estructura tánica potente.
Respuesta detallada
Pocas cepas tienen un doble pasaporte tan marcado como el Mourvèdre. En España, donde nació, se llama Monastrell, y es la variedad dominante en Jumilla, Yecla, Alicante y Almansa —denominaciones de origen del sureste peninsular donde el sol es inclemente y los suelos calcáreos y áridos. En Francia, adonde llegó desde España probablemente en el siglo XVI, se llama Mourvèdre y es la estrella indiscutible de Bandol, en la Provenza.
El carácter del Mourvèdre-Monastrell es inconfundible: es una cepa que ama el calor intenso y los veranos largos. Madura tarde, necesita sol para alcanzar la madurez plena, y cuando lo consigue, produce vinos de una densidad y una complejidad únicas. Aromas de mora, ciruela negra, violeta, pimienta negra, especias orientales, carne asada, cuero, regaliz y notas casi animales. Taninos abundantes pero maduros. Un vino que no deja indiferente.
En Bandol, el Mourvèdre debe representar al menos el 50% del ensamblaje (y a menudo el 80-100% en los mejores productores). Los rosados de Bandol, también basados en Mourvèdre, son algunos de los más elegantes y longevos del Mediterráneo francés. En España, el Monastrell de Jumilla y Yecla ha experimentado una auténtica revolución de calidad en los últimos veinte años: productores jóvenes elaboran vinos de parcela con una concentración y una expresividad que sorprenden al mundo.
En Australia y California se llama Mataro, y forma parte de los ensamblajes GSM (Grenache-Shiraz-Mourvèdre), una combinación que ha conquistado a los amantes del vino en todo el mundo. Sea cual sea su nombre, el Mourvèdre es siempre un vino de sol, de tierra y de carácter mediterráneo.