¿Qué es la clasificación de Saint-Émilion?
Respuesta rápida
La clasificación de Saint-Émilion, creada en 1955 y revisada periódicamente (la más reciente en 2022), distingue los vinos de la appellation en tres niveles: Premier Grand Cru Classé A (Pétrus está fuera), Premier Grand Cru Classé B y Grand Cru Classé. A diferencia del Médoc (clasificación de 1855 inamovible), Saint-Émilion revisa su clasificación cada diez años.
Respuesta detallada
La clasificación de Saint-Émilion es una de las más dinámicas —y controvertidas— del mundo del vino. Creada en 1955 por el INAO (Institut National de l'Origine et de la Qualité), tiene la particularidad única de revisarse periódicamente: en 1969, 1985, 1996, 2006, 2012 y, más recientemente, en 2022 con una controversia judicial que sacudió todo el sistema. A diferencia del Médoc, donde la clasificación de 1855 es prácticamente intocable (solo Mouton Rothschild ha ascendido, en 1973), en Saint-Émilion la clasificación es un organismo vivo que premia la excelencia continua pero también genera tensiones y recursos legales entre châteaux.
La estructura actual distingue tres niveles. En la cima, los Premiers Grands Crus Classés A: hoy Ausone, Cheval Blanc, Angélus y Pavie (estos dos últimos ascendidos en 2012, lo que generó una polémica memorable). A continuación, los Premiers Grands Crus Classés B: aproximadamente 14 châteaux que representan la élite accesible de Saint-Émilion. Finalmente, los Grands Crus Classés: unas 64 propiedades de nivel elevado pero más asequibles.
Saint-Émilion se distingue del Médoc en su geografía y su ampelografía: el Merlot domina aquí (a menudo entre el 60 y el 80% de los ensamblajes), complementado por el Cabernet Franc. Los suelos varían radicalmente entre la côte (calcáreo y argilloso, vinos más estructurados) y la plaine (arcillo-arenosos, vinos más redondos y frutados). Esta diversidad pedológica explica los estilos muy distintos que se encuentran bajo una misma denominación.
Para el aficionado español, Saint-Émilion ofrece una entrada más accesible al mundo de Burdeos que el Médoc: los vinos son generalmente más redondos, más frutados y más expresivos en su juventud. Un Gran Cru Classé de calidad puede competir con una Rioja Reserva o un Ribera del Duero de nivel en una cata a ciegas.