¿Qué es un vino monovarietal?
Respuesta rápida
Un vino monovarietal (o monocépage en francés) es aquel elaborado con una sola variedad de uva. En España, el Albariño de Rías Baixas, el Verdejo de Rueda o el Tempranillo de muchos Ribera del Duero son ejemplos clásicos. La etiqueta menciona el nombre de la variedad como principal argumento de identidad.
Respuesta detallada
El auge de los vinos monovarietales es uno de los fenómenos más significativos del mercado vinícola de las últimas cuatro décadas. Hasta los años 80, la mayoría de los grandes vinos del mundo —incluidos los Rioja, los Burdeos y muchos Borgoñas— se comercializaban bajo nombres geográficos sin mencionar la variedad de uva. El consumidor compraba un «Rioja» o un «Médoc» sin necesariamente saber si estaba bebiendo Tempranillo o Cabernet Sauvignon.
El cambio llegó en parte desde el Nuevo Mundo —California, Australia— que empezó a comercializar sus vinos bajo el nombre de la variedad (Chardonnay, Cabernet Sauvignon) en lugar de su origen geográfico. Este modelo, más fácil de entender para el consumidor no especializado, triunfó comercialmente y obligó a los productores europeos a adaptar su comunicación.
En España, los monovarietales tienen una larga tradición en algunas denominaciones. El Albariño de Rías Baixas —una de las variedades blancas más reconocibles e internacionales del país— prácticamente siempre se vinifica en solitario, y su nombre es su identidad. Lo mismo ocurre con el Verdejo de Rueda, el Godello del Bierzo, el Mencía de Valdeorras o el Tempranillo en muchas bodegas del Duero.
La ventaja del monovarietal es la expresión pura de una variedad: permite estudiar con precisión cómo responde una cepa a un terroir y una elaboración concretos. El inconveniente es la falta de la riqueza que aporta la complementariedad entre variedades. Por eso muchos enólogos defienden que los grandes vinos del mundo son mayoritariamente ensamblajes: el Margaux de Burdeos, el Barolo de Nebbiolo (que con pocas otras variedades también tiene ensamblajes históricos), los grandes Rioja.
La tendencia actual en España va hacia la recuperación de variedades autóctonas olvidadas —Prieto Picudo, Rufete, Garnacha Tintorera, Juan García, Bobal— muchas de ellas vinificadas como monovarietales para mostrar su identidad y potencial recuperados.