¿Qué vino elegir para Navidad?
Respuesta rápida
Para Navidad, la diversidad es la clave: un espumoso elegante para el aperitivo, un blanco con carácter para los entrantes (marisco, foie), un tinto de guarda para el asado, y quizás un vino dulce de excepción para el postre. La Navidad es la ocasión ideal para abrir esas botellas especiales que guardabas para el momento adecuado.
Respuesta detallada
La Navidad es el gran festival vinícola del año. La mesa está colmada, los comensales son numerosos, el menú es largo y complejo, y el ambiente exige que los vinos estén a la altura de la celebración. Es también el momento en que las grandes botellas guardadas durante años esperando la ocasión perfecta encuentran por fin su razón de ser.
El aperitivo navideño merece un espumoso de carácter festivo. El Champagne es la elección clásica —un brut non-millésimé de buena maison o, si el presupuesto lo permite, un Champagne de añada que haga honor a la fecha. Para presupuestos más razonables, un Crémant d'Alsace, un Crémant de Bourgogne o un Cava brut nature de alta gama español son alternativas perfectamente dignas.
Los entrantes navideños —típicamente marisco, salmón ahumado o foie gras en la tradición europea— piden vinos específicos. El marisco y el salmón se llevan de maravilla con los blancos de alta acidez y mineralidad: Chablis Grand Cru, Sancerre, Albariño de Rías Baixas. El foie gras tiene su maridaje clásico con un Sauternes o un Gewurztraminer Vendanges Tardives: la dulzura del vino con la untuosidad del foie es una combinación legendaria.
El plato principal navideño —pavo, cochinillo, cordero asado, carne roja, perdiz estofada según la tradición familiar— pide el tinto de guarda más generoso de la cava. Es el momento de abrir ese Rioja Gran Reserva, ese Burdeos de diez años, ese Barolo o ese Châteauneuf-du-Pape que guardabas para una ocasión especial.
Para el postre, el turrón, el roscón o el pudín de Navidad maridan con vinos dulces o espumosos dulces: Pedro Ximénez, Málaga Moscatel, Moscato d'Asti, o simplemente un brindis final con el Champagne del aperitivo para cerrar el círculo festivo de la noche.