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¿Qué vino elegir para Nochevieja y el Año Nuevo?

Respuesta rápida

Nochevieja exige burbujas: el Champagne, el Cava o un Prosecco de calidad son los protagonistas indiscutibles. Para la cena previa, un tinto elegante y festivo. Y a medianoche, la botella más especial de la cava para brindar por el año que empieza.

Respuesta detallada

Nochevieja es la noche del Champagne. No hay discusión posible: las doce campanadas y las burbujas van unidas en el imaginario colectivo de todos los países de cultura vinícola. Pero hay un arte en elegir bien el espumoso para la gran noche.

Para el brindis de medianoche, la elección debe estar en armonía con la importancia del momento. El Champagne es la referencia: un Brut Millésimé o un Prestige Cuvée (Krug Grande Cuvée, Dom Pérignon, Bollinger La Grande Année, Taittinger Comtes de Champagne) son las opciones de referencia para los amantes del gran Champagne. Para los que prefieren el Champagne de pequeño productor, hay tesoros de una calidad excepcional a precios más razonables que las grandes maisons.

Si el presupuesto es más ajustado, el Cava Reserva o Gran Reserva español —especialmente de bodegas de Penedès como Gramona, Recaredo o Raventós i Blanc— es una alternativa de calidad real que no debe avergonzar a ningún anfitrión. El Crémant d'Alsace o el Crémant de Bourgogne son otras opciones francesas de buena calidad a menor precio.

Para la cena de Nochevieja, que suele ser una celebración prolongada con varios platos, la estrategia es similar a la de Navidad: un aperitivo espumoso, blancos para los entrantes y mariscos, y un gran tinto para el plato principal. La diferencia de Nochevieja es el carácter más festivo y atrevido: es la noche perfecta para abrir las botellas más especiales, para experimentar con nuevas regiones o para sorprender a los invitados con un vino que no esperaban.

En España, la tradición del brindis con las doce uvas al ritmo de las campanadas es única en el mundo: un ritual colectivo, divertido y compartido que convierte la medianoche del 31 de diciembre en un momento de alegría pura. El vino que lo acompaña debe estar a la altura de esa alegría.

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