¿Qué vino va bien con la pasta?
Respuesta rápida
La pasta pide un maridaje por salsa: tomate y ragú → Sangiovese, Montepulciano, Garnacha; crema y mantequilla → Chardonnay o Pinot Grigio; mariscos → Vermentino, Vernaccia, Albariño; pesto → Vermentino o Sauvignon Blanc.
Respuesta detallada
La pasta es el plato más democrático de la gastronomía mediterránea — presente en Italia, en el sur de Francia, en la cocina española moderna, y en todas las mesas de Europa. Y como el pollo, el maridaje de la pasta depende casi enteramente de la salsa.
Pasta con salsa de tomate clásica (amatriciana, arrabbiata, pomodoro): la acidez del tomate es el factor determinante. Necesitas un vino con acidez propia suficiente para no resultar «aplastado» por el tomate, y con suficiente fruta roja para crear armonía. El Sangiovese de la Toscana (Chianti, Morellino di Scansano) es el maridaje perfecto — no en vano es el vino de la tierra de la pasta de tomate. En España, un Garnacha de Calatayud o un Tempranillo joven sin barrica pueden acercarse a este perfil. Un Montepulciano d'Abruzzo es también una opción accesible y deliciosa.
Pasta al ragú de carne (boloñesa): el ragú es más intenso y graso que la salsa de tomate simple. Necesita un vino con más cuerpo y estructura. Un Sangiovese de mayor concentración (Brunello di Montalcino joven, Rosso di Montepulciano), un Nebbiolo de Langhe, o en España un Rioja Crianza o un Ribera del Duero Joven con algo de barrica son elecciones impecables.
Pasta a la carbonara (huevo, panceta, Pecorino): la grasa de la panceta y el huevo necesitan acidez viva para ser equilibrados. Un Verdicchio dei Castelli di Jesi (Marche, Italia), un Bianco di Custoza, o un Blanc de Blancs de Cava son buenas opciones. El Frascati o el Gavi di Gavi también funcionan muy bien.
Pasta con mariscos (allo scoglio, vongole, frutos de mar): el mundo de los blancos del Mediterráneo. Un Vermentino de Cerdeña o Toscana, un Vernaccia di San Gimignano, un Falanghina campano, o en España un Albariño — todos tienen la salinidad y la acidez necesarias para complementar los sabores marinos. Para los espaguetis alle vongole, el Vermentino es el maridaje de referencia.
Pasta al pesto de albahaca: las notas herbáceas y la grasa del pino y el queso necesitan blancos frescos y aromáticos. Un Vermentino, un Sauvignon Blanc, o un Pigato de Liguria (la región italiana de origen del pesto) son las mejores opciones.
Pasta con setas y trufa: aquí el maridaje cambia de registro completamente. Las setas, especialmente la trufa, tienen una potencia aromática que permite acercarse a los tintos. Un Pinot Noir de Borgoña, un Barolo joven, o un Dolcetto d'Alba son compañeros fascinantes para un risotto o pasta con trufa negra.