¿Qué vino va con el camembert?
Respuesta rápida
El camembert — corteza florida, interior cremoso y potente — es un queso que divide: la regla general es que los tintos tánicos lo hacen amargo, así que la opción más segura es un tinto ligero de Borgoña (Pinot Noir), un Beaujolais o, sorprendentemente, un Champagne brut. El Calvados normando, aunque no sea vino, es el maridaje perfecto de terroir.
Respuesta detallada
El camembert de Normandía es uno de los grandes quesos del mundo, y también uno de los más traicioneros para el sommelier. Su corteza florida (Penicillium camemberti), su interior que pasa de blando a casi líquido según la madurez, y sus aromas de champiñones, tierra húmeda y ammoniaque en los ejemplares más maduros — todo esto crea un perfil aromático intenso que muchos vinos no pueden manejar.
La trampa clásica es el tinto potente: un Bordeaux con taninos firmes o un Syrah del Ródano Sul hacen que la corteza del camembert resulte amarga e irónica. Los taninos reaccionan con las proteínas del queso y crean una sensación metálica desagradable. Este es el mayor malentendido del maridaje queso-vino.
La solución más elegante es el Pinot Noir ligero de Borgoña — Bourgogne genérico, Côte Chalonnaise, Rully, Mercurey. Sus taninos sedosos, su fruta de cereza y frambuesa, y su veta terrosa y de sotobosque crean un diálogo natural con el corazón del camembert. No domina ni combate: acompaña con delicadeza.
El Beaujolais-Villages o el Saint-Amour (Gamay) servidos ligeramente fríos son opciones excelentes para el camembert joven y menos potente: su fruta vibrante y su frescura hacen del aperitivo con queso un momento festivo.
Pero la sorpresa más elegante es el Champagne brut: la acidez efervescente y la finesse del Champagne cortan la grasa del camembert de manera extraordinaria, y el resultado es uno de los maridajes más sofisticados de la mesa francesa. Un Blanc de Blancs de Champagne (100% Chardonnay) es la elección más refinada.
En España, el camembert tiene su equivalente espiritual en el torta del Casar extremeño o la torta de la Serena — quesos de oveja de pasta untuosa y fuerte. Para estos quesos ibéricos, un Ribera del Duero Crianza (Tempranillo) con sus notas de fruta negra y vainilla, o incluso un Oporto Tawny si el queso está muy maduro, son maridajes de gran personalidad que los amantes del queso agradecen.