¿Qué es un vino de baja intervención (low intervention)?
Un vino de baja intervención es aquel producido con el mínimo de aditivos y procesos enológicos, buscando la máxima expresión del terroir y la uva. No es necesariamente un vino sin sulfitos ni ecológico, pero sí uno donde el enólogo «toca» lo menos posible. Es el término intermedio entre el vino convencional y el vino natural.